¿Cómo sanar la relación con los padres?
- Andrea Linford
- 14 dic 2023
- 2 Min. de lectura

La madre da la vida, saca a la luz al hijo y se lo entrega al padre, se lo entrega al mundo y el mundo le entrega el trabajo. Es por eso que el padre representa el mundo y el trabajo, de la misma manera que la madre representa el fruto de este árbol y el éxito de la vida y
el dinero.
Detrás de cada conflicto siempre hay un padre y una madre no resuelto, por eso el realizar terapias de constelaciones familiares está centrado en las relaciones familiares.
Los padres son muy importantes, es imposible estar bien si no estamos en paz con ellos. Los padres son nuestra conexión más directa con la fuerza que nutre nuestra existencia.
Si hay algo de tu vida que te duele o te incómoda, es muy probable que sea un reflejo de tu relación con tus padres, aunque en un principio parezca que no tiene nada que ver.
No podemos sanar nuestra vida si no sanamos nuestra relación con los padres. No podemos mirar el futuro con fuerza si no somos capaces de inclinarnos ante nuestros padres, honrarlos por habernos dado la vida, y recibir el amor que viene de ellos con humildad y gratitud.
Si eres capaz de mirar a tus padres con amor y gratitud, sin juzgarlos, tu pasado dejará de ser un peso, y pasará a ser la fuerza que te impulsa hacia adelante.
Te recomiendo hacer los siguientes ejercicios de reconocimiento ante tus padres.
Primer ejercicio: Imagina a tus padres ante ti o pedir a dos personas que representen este pape o colocar dos sillas u otros objetos por ellos. Tienes que inclinar la cabeza ante ellos, lo tienes que sentir. No es un ejercicio mecánico ni lógico, debe ser de corazón.
Segundo ejercicio: escribir dos cartas independientes, una a tu madre y otra a tu padre. En ellas debes plasmar:
• Todo lo que necesitabas y no obtuviste.
• Todo lo que querías decirles y no te atrevías.
• Todo lo que deseabas cambiar y no podías.
• Todo lo que no soportabas.
• Todos los temas pendientes.
Se trata de escribir una carta para cada uno de ellos en las que te des permiso de transmitir tus frustraciones y cosas reprimidas de tu interior.
Hazlo con sinceridad, sin engañarte, sin miedo. No importa si escribes cosas feas, o insultos, o rabia o tristeza.
Estas cartas son privadas, solo tuyas. Nadie debe leerlas, por ningún motivo, ni mucho menos tus padres.
Si quieres transmitirme tu experiencia después de hacer estos ejercicios o si has notado algún cambio en la relación con tus padres en los próximos días, escríbeme tu experiencia.
Si has notado alguna dificultad al realizar estos ejercicios, quizás sea un buen momento de ver qué es lo que te impide acercarte a tus padres y liberar ese bloqueo que, seguro te está impidiendo también alcanzar otros aspectos en tu vida que deseas.
Si tienes alguna duda, no temas en escribirme, yo te puedo ayudar!
Cariños, Andrea.



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